miércoles, 27 de abril de 2022
El poder de la empatía
domingo, 3 de abril de 2022
¡Qué irónica la vida!
Con los años las experiencias se encargan de enseñarnos muchas cosas. Unas con acciones, otras con ausencias y hasta con el silencio, aprendemos.
En situaciones difíciles mucha gente suele decir que “está para ti” y que cuentes con ellos “para lo que sea”, lamentablemente muchas veces solo se queda en palabras (no generalizo).
A mi corta edad he aprendido a cerrar capítulos, alejarme a tiempo. Mi prioridad es mi salud mental, emocional y sobretodo vivir doblemente (los de siempre saben el motivo).
En fin, gracias y gracias! Agradecida de lo que voy aprendiendo cada día.
PD: ahorita me llenan el whatsapp para las muestras de cariño y demás 🚩
Todo aquello que te quiebra el corazón pero también te abre los ojos, también es un regalo ✍️
Bendiciones!
#YeniferMartinez
sábado, 19 de marzo de 2022
Cuando el camino se hace cuesta arriba, cuando las cosas andan mal -como a veces sucede-, no lo dejes, no abandones.
Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas, cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar, no te rindas, no te caigas.
No te quedes en el medio del camino porque allá, adelante… algo mejor te espera.
lunes, 24 de enero de 2022
Mi paz interior no es negociable 🕊
Muchas veces hemos escuchado esta frase, pero te pregunto ¿Qué estás haciendo para que eso sea posible?
lunes, 14 de diciembre de 2020
Lo que nos robó el Covid-19
Que paradójica es la vida, el 31 de diciembre de 2019 le decíamos al nuevo año que nos sorprendiera, ¡y vaya sorpresa de que manera nos ha marcado el 2020!.
Durante los dos primeros meses
todo iba viento en popa, lucía que era el año de muchas cosas buenas, de aprender
nuevos proyectos, de los viajes, los cambios, de hacer posible todo lo que nuestra
cabeza pudiera imaginarse; pero los planes de Dios eran distintos a los
nuestros, tuvo que llegar un virus silente que nos arrebató todo en segundos,
el Covid-19.
Esta enfermedad originada en Wuhan,
China, nos alejó de nuestros seres queridos, de los momentos de calidad que dan
sentido a nuestra existencia, nos sacó de la rutina diaria en la que vivíamos
sumergidos, pero sobre todo nos ha dejado múltiples enseñanzas.
Esta pandemia que ha cobrado la
vida de millones de personas, unos muy cercanos, otros conocidos. Nos ha
aterrizado, enseñándonos que no importa el estatus social o económico, raza o
religión, lo realmente importante es saber vivir la vida.
Hemos tenido que hacer de la
tecnología nuestro aliado perfecto para cumplir con los compromisos laborales y
las videollamadas la comunicación segura para saber de los nuestros, nuestros
hogares han sido el mejor refugio y las mascarillas el mejor atuendo.
Muchas cosas pasaron a un segundo
plano, como la estética, por ejemplo, el Covid-19 nos enseñó apreciar la
verdadera belleza, la natural. Y que decir de los momentos de ocio y recreación
durante meses, las salidas a la playa, el cine, las discotecas, los
restaurantes, quedaron totalmente cancelados, el afecto humano estaba
totalmente prohibido a fin de cuidarnos y cuidar de los nuestros. Hicimos de la
covidianidad un estilo de vida.
Nuestros ojos han mirado la vida
desde otra perspectiva después del coronavirus, nos obligó a ver hacia dentro y
reflexionar. Hemos practicado más la solidaridad y la empatía, valoramos el
tener salud como nuestro tesoro más preciado, la vida nos ha moldeado de mil maneras.
Casi finaliza el año, estamos
volviendo paulatinamente a la nueva normalidad, esa en donde los protocolos de
higiene y prevención serán nuestros acompañantes por mucho tiempo. Aprendemos a
vivir con el Covid-19 y nos adaptamos en el camino. Definitivamente no estamos listos para esta pandemia, pero de lo
que sí estoy segura es que el mundo no será el mismo después de ella.
miércoles, 14 de octubre de 2020
Soltando el apego material
A menudo creemos que el apego material nos aporta seguridad o felicidad, pero en realidad lo que provoca es lo contrario: dependencia y esclavitud, porque es una vinculación emocional e intensa hacia un objeto.
Esta dependencia, en muchos
casos, se ha convertido en un lazo invisible difícil de desatar y nos impide
ser felices con otras cosas o personas que sin dudas tienen más valor. Los
lujos y las apariencias invaden nuestras vidas y hasta llegamos a creer que
somos “lo último de los muñequitos”. Tener el vehículo último modelo, la casa
más lujosa, las joyas, el atuendo fino de diseñadores reconocidos o muchos
ceros a la derecha en nuestra libreta del banco, se convierten en la
competencia perfecta para presumirlos en Instagram, ante una sociedad que le importa
muy poco tu vida privada.
En ese sentido, es importante
considerar si aferrarnos a lo material nos resulta beneficioso. Para eso, sería
interesante analizar la frase de Buda que dice: “Cuida el exterior tanto como
el interior, porque todo es uno”.
El apego a lo material se
convierte en una amenaza latente que desequilibra la paz interior, no nos
permite evolucionar y resulta poco constructivo para nuestros rumbos. Y hasta
llegamos a creer que no podemos vivir felices sin determinados bienes, lujos o
prendas materiales.
El ego hace que te apegues a todo
aquello que te mantiene dentro de tu zona de confort. ¡Un gancho letal!
Cuando vives desde el desapego,
acabas gestionando y sintiendo tu vida de otra forma. Existen cosas más
valiosas que no se compran con dinero. La salud, el amor, la integridad, el
respeto, la ética, la confianza, la paz mental, la educación, el tiempo; son la
verdadera riqueza que posee el ser humano.
Así que dejemos de acaparar,
almacenar y retener los objetos. Atesoremos los momentos de calidad que
alimentan el alma: un abrazo fraterno, una sonrisa, compartir un buen vino o un
delicioso café, por ejemplo. Aprendamos a dar valor a lo que realmente importa.
Y si es en compañía de los nuestros, mucho mejor. Son los pequeños detalles los
que dan sentido a la vida, disfrutémoslos.
Aprender a valorar cosas mucho
más importantes como el crecimiento espiritual, la familia, los amigos, las
relaciones; sin dudas son de las principales fuentes de felicidad.
Y recuerda, cuando mueren los apegos
nace la libertad… Suelta, fluye y disfruta.
miércoles, 16 de septiembre de 2020
Aprendiendo a manejar el estrés
Un exceso de estrés es nocivo para
nuestra salud, es una parte natural de nuestras vidas
cotidianas. No siempre las personas pueden evitar el estrés, pero sí pueden
aprender a manejarlo.
Establecer prioridades, mantenerse en
contacto con personas que pueden proporcionar apoyo emocional y de otra índole,
tomarse tiempo para hacer actividades relajantes que disfrutas como leer,
hacer yoga o jardinería, evitar pensar obsesivamente en los problemas y hacer
ejercicios con regularidad son algunos de los consejos que sugieren los
expertos en salud para manejar el estrés.
“De todas las técnicas para cuidado
del estrés y prevención del estrés crónico, que existen, la más completa es la
práctica del Mindfulness o la práctica de la atención plena. Es un hábito que
podemos integrar en la rutina diaria y que se convierte en un estilo de vida”,
testifica Ericarol Carlo, co-fundadora y facilitadora certificada del Instituto
Dominicano de Mindfulness (INDOMIND), único centro de enseñanza del Mindfulness
en la República Dominicana. La experta asegura que esta práctica incluye la
meditación dentro de su filosofía, pero no solo es meditación, es mucho más.
Planear el día en general con un
tiempo de descanso incluido, mantener contactos sociales, amigos, comunidad, practicar
deportes, sobre todo al aire libre, dedicarles tiempo a actividades de ocio que
nos gustan y que nos aportan placer, tener contacto con la naturaleza, meditación,
estar 30 minutos al sol cada día, alimentarnos sanamente, dormir bien, son
algunas de las técnicas que sugiere la presidenta de la Asociación Dominicana
de Facilitadores de Mindfulness (AFAMI), para aliviar el estrés.
Otra técnica empleada es practicar
yoga. Sonia Peralta Franco, arquitecta y profesora de yoga, dice en el
2002 la vida la acerca al yoga por primera vez y con el tiempo esta
disciplina física y mental hizo que cuidar, cultivar y compartir desde otro
tipo de espacios, desde el espacio de dentro, se convirtiera en su
prioridad.
La experta en yoga comparte que para
volver a nosotros es recomendable: respirar conscientemente, conectar con el
cuerpo, hacer pausas y conectar con la naturaleza.
“Necesitamos un constante recordatorio, un ritual, disciplina, una práctica que nos integre y regrese al centro, a lo importante, al corazón, en los afanes del día a día y en los altibajos de la vida, y una comunidad diversa que nos aporte que tenga el interés común de elevarse a través del aprendizaje constante, que nos recuerde de dónde venimos y todo nuestro potencial en cualquier etapa”, cita la autora de Más Espacio, Nuestro Espacio, espacio dedicado a compartir prácticas, conocimientos, filosofía del yoga para todas las edades.
Poner límites sanos es importante para mantenernos centrados, agrega Peralta Franco.
Líderes del sector se reúnen para fortalecer la ingeniería y la constructibilidad en acero
En un contexto regional marcado por la necesidad de infraestructuras más eficientes, seguras y sostenibles, el Instituto Dominicano de la ...
-
Muchas veces nos aferramos por las responsabilidades y los tantos compromisos que frecuentamos en el día a día y olvidamos pronunciar aque...
-
El director, productor y actor dominicano estará representando la industria tricolor en los Premios Goya 2023 como candidato al renglón “Mej...
-
El mundialmente reconocido percusionista, compositor y cantautor dominicano Chichí Peralta está listo para encantar a los oyentes con el la...






